La áspera tibieza de la madera

Nora Kimelman se integra, con creciente personalidad, a una significativa corriente de escultórica uruguaya en madera. Esa corriente, se funda en las propuestas de Joaquín Torres García, y algunos notables continuadores de su escuela, sobre todo, Francisco Matto, Gonzalo Fonseca, el primer Manuel Pailós.

Jugar con las formas, con los volúmenes, jugar con las texturas, con las pátinas naturales o provocadas, con los labrados, con los ahuecamientos, con los ritmos y contra-ritmos, con los diseños, que eran fisonomía en cada una de las piezas. No quiere buscar parecidos, prefiere escapar a las posibles mimesis que acerquen situaciones, objetos de la realidad cotidiana. De alguna manera, son construcciones, arquitecturas escultóricas, que deciden arraigar en terrenos fantásticos. Es un juego libre, abierto, sin códigos explícitos.

La artista transita por lugares que guardan restos industriales antiquísimos, por carpinterías, desguazaderos, casas de demoliciones. Va conformando una especie de archivo, que a veces clasifica o que despliega en un ordenado desorden, por los rincones de su taller. Luego, elige una pieza que sirve de precipitante e inicia una sucesión de tanteos experimentales. Resulta impostergable valorar la fineza sensible con que son manejados tales juegos combinatorios, siempre, con absoluta independencia de las atmósferas narrativas. Tanto en las que manifiestan densidades poderosas, incluso de un contendido dramatismo, como en las que eligen suaves, acariciadoras poéticas formales. En esa serie las opciones van desde la corrección de una simetría ortodoxa a la audacia de riesgosos desafíos compositivos .Nora Kimelman consigue impregnar sus ensamblajes-esculturas de increíbles, azarosas convivencias. Vigor y delicadeza, fuerza y levedad, densidad espacial y gracia. Esos encuentros expresivos no se manifiestan como tensiones de sentido opuesto sino como un estrecho tejido de cómplices interacciones. La robustez, la imponencia dramática de alguna pieza, busca el auxilio de otras para establecer una sorprendente coreografía escultórica, una dinámica que permiten distinguir hilos de un sobrio y frágil lirismo, con gran habilidad, con asombrosa elegancia.

Alfredo Torres - Curador y teórico del arte. 2004.

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Nora Kimelman hace de la madera el elemento central de su trabajo. Rescata partes abandonadas, corta o talla otras y al construir una nueva pieza, revive el material y revive las historias que aportan los fragmentos. Ocasionalmente utiliza tela o metal. Por medio de pátinas de color aporta luz a su escultura.

Nora Kimelman, the Uruguayan sculptor, works in clay and wood. With clay she was Her compositions have grown in intensity, color appears in subtle ways and the artist constructs volume in an array of intricate forms. Nora cuts wood pieces but also rescues wood from the most unusual places. She creates dialogues between a found fragment and a new shape, between an utilitarian object and something that she shapes in her carpenter table.

With patinas, she brings in light, emphasis volumes and the contrast among the parts. The artist does sculpture, relief and installation. She occasionally incorporates metal or cloth to her pieces. The constructivist heritage of her country is present in artwork, in the more abstract ones, and also in the ones that relate to some identifiable elements.

Graciela Kartofel - Curadora. Nueva York.




“Los materiales encontrados, el modelado en cerámica, en yeso, las maderas ensambladas revelan la labor inquieta de Nora Kimelman: un espíritu inquieto, a quien la disciplina y voluntad de trabajo, han llevado, a través de diferentes procedimientos y técnicas a conseguir “la buena forma”. Frase de los maestros modernos para dar fé a una obra fuerte.

La hacemos nuestra ante éstos trabajos que se vuelven hoy y aquí, tan especialmente necesarios”.

The “found” materials, the molding in ceramic, in plaster, the assembled woods reveal the restless work of Nora Kimelman, a restless espirit, whose discipline and endurance have led to “good form” through different procedures and techniques. “Good form” has been coined by the modern masters to endorse a strong work of art.
We are making it our own before these work that become here to, so especially desirable.

Guillermo Fernández - Artista y Maestro de arte. 2003.

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